La región del alto Yangtsé: viajar a Sichuan y Chongqing

Descubrir Sichuan, Chongqing y sus alrededores es una manera inconfundible de acercarse a la cuna de la civilización china del oeste. Con más de tres mil años de historia, Sichuan y Chongqing son una de las regiones con más personalidad del gigante asiático. Esta tierra verde, fértil y un tanto misteriosa sorprende, entre muchas otras cosas, por su incontable patrimonio cultural y sus imponentes montañas en torno al río Yangtsé. La región es también famosa por su tradición culinaria picante, el carácter extrovertido y campechano de sus habitantes, y una lista incontable de peculiaridades que la convierten en un destino muy atractivo tanto para los chinos como para los viajeros extranjeros.

¿Qué vamos a encontrar en la región del alto Yangtsé?

Un adjetivo define Sichuan, Chongqing y sus alrededores mejor que ningún otro: «verde». En chino, el término qīng (青) representa todas las variedades de verde que podemos encontrar en la naturaleza, desde el más suave al más intenso: el agua de los ríos, las hojas de los árboles, el musgo o los campos de arroz. Gracias a un clima templado y húmedo, con abundantes lluvias en verano, los bosques cubren las colinas y crecen todo tipo de plantas y árboles.

La montaña Qingcheng (青城山 qīngchéngshān), al oeste de Chengdú, cuyo nombre significa literalmente «la ciudad verde», es el mejor ejemplo de esta gama de colores que nos espera en el alto Yangtsé.

Entre las peculiaridades de esta región destacan el idioma local sichuanés, animales únicos como el panda gigante, antiguas ciudades como Langzhong, cientos de pueblos tradicionales con casas de madera y piedra, los licores baijiu de grandes marcas como Wuliangye y Maotai, impresionantes montañas sagradas como Emei y Wudang, y extensos bosques de bambú.

La región del alto Yangtsé se divide en tres áreas principales:

1) La cuenca de Sichuan: una de las cuatro cuencas más grandes del país, ocupa la zona este de la provincia homónima y es una región plana y fértil que ha jugado un papel clave en la economía china. En los últimos mil años ha sido el centro del comercio de caballos y té con las regiones tibetanas, y ha suministrado azúcar, sal, arroz y seda a las regiones orientales de China. Los cultivos más comunes son el trigo, el arroz, las semillas de colza y el algodón. Gracias a la construcción en el siglo III a.C. del sistema de irrigación del río Min en Dujiangyan, al oeste de Chengdú, esta cuenca se convirtió en un gran centro de producción agrícola que aún sigue siéndolo hoy.

2) Las montañas Bada: se extienden desde el sur de Shaanxi hasta el oeste de Hubei y buena parte de Chongqing. En invierno son comunes las nevadas, y la zona es rica en recursos como el carbón y el hierro, con abundantes bosques y plantas medicinales como el zhe’ergen (折耳根). La parte más llamativa son los acantilados y gargantas que forma el Yangtsé a su paso por estas montañas.

3) El norte de la meseta de Guizhou: las grandes gargantas del Yangtsé y la cuenca plana de Sichuan dejan paso aquí a una meseta de ciudades pequeñas y medianas, colinas y tierras de cultivo donde los sichuaneses siguen siendo mayoría. Se extiende a partir de la ribera sur del Yangtsé en la parte más baja de Chongqing y Sichuan, y el cultivo del té tiene especial importancia en esta zona.

¿Quiénes habitan la región del alto Yangtsé?

El territorio que hoy ocupan Sichuan y Chongqing es un espacio multicultural donde la población china y tibetana convive con otras culturas autóctonas como la de los Yi, Tujia o Qiang. Esta guía, no obstante, se centra en la zona con mayor coherencia geográfica, lingüística e histórica: aquella donde el grupo de etnia Han conocido como sichuaneses o Bashu es mayoría.

Las evidencias arqueológicas más antiguas sobre el origen de los sichuaneses son las de Sanxingdui, al norte de Chengdú. Descubiertas en los años ochenta, sugieren que la cuenca de Sichuan ya estuvo poblada en el siglo XI a.C. por una sociedad tecnológicamente muy avanzada, cuya cultura era muy distinta a las del norte de China. Los hallazgos de Sanxingdui siguen siendo un misterio y no falta quien apunta, no sin cierta fantasía, a posibles contactos con civilizaciones externas.

El apelativo Bashu (巴蜀人 Bāshǔrén) procede de los dos estados Ba (巴), originado en Chongqing, y Shu (蜀), en la cuenca de Sichuan, anteriores a la creación del primer imperio chino en el siglo IV a.C. Su idioma, arquitectura, costumbres culinarias, ópera y música son muy distintos a los del resto de grupos Han del país.

Durante la dinastía Qing (1644–1912), tras las revueltas campesinas de Zhang Xianzhong que habían diezmado la población, toda la cuenca de Sichuan fue repoblada por emigrantes de Hubei y Hunan, quienes trajeron consigo sus tradiciones culinarias. Combinadas con las creaciones locales, dieron forma a la cocina de Sichuan tal como la conocemos hoy: reconocida en todo el mundo como una de las más picantes y sabrosas de China. Uno de sus platos más emblemáticos es el hot-pot picante (málà huǒguō 麻辣火鍋).

El alto Yangtsé ha sido también cuna de grandes poetas como Du Fu y Li Bai (dinastía Tang), Su Dongpo (Song), o los modernos Li Gan y Fu Tianlin; de políticos como Deng Xiaoping; de novelistas como Ba Jin; y de actores y cantantes contemporáneos como Chen Kun y Jason Zhang. Aquí nació también la primera escuela taoísta de carácter religioso, el Movimiento de los maestros celestiales (Tiān Shī Dào 天师道), que se rebeló contra la dinastía Han en el año 184 d.C. y llegó a crear su propio estado teocrático independiente en la región.

El terreno arcilloso del alto Yangtsé se convirtió además, desde la dinastía Sui, en uno de los lugares predilectos para la construcción de inmensas figuras budistas y frescos en cuevas y paredes, patrocinados por familias imperiales y adineradas. El conjunto de cuevas y estatuas budistas de Dazu, en Chongqing, es uno de los ejemplos más impresionantes.

Viajar a Sichuan, Chongqing y alrededores

¿Qué esperar del viaje?

Por lo general, nos encontraremos con tres tipos de entornos urbanos: pueblos antiguos y pequeñas aldeas rodeadas de naturaleza, donde la vida gira en torno al turismo, la agricultura y la ganadería; grandes ciudades con nuevos barrios de torres residenciales levantados en los últimos veinte años tras el boom económico, siendo Chongqing el ejemplo más impresionante; y ciudades pequeñas o medianas que crecieron en torno a la minería o fábricas trasladadas en los años cincuenta desde el norte del país hacia zonas más recónditas, aprovechando los recursos naturales de la región y por temor a un posible ataque durante la Guerra Fría.

Desde España existen vuelos directos a Chengdú con Capital Airlines, por lo que proponemos comenzar el recorrido desde allí. La región está bien comunicada por carretera y tren, especialmente en la cuenca de Sichuan. Para distancias cortas, se recomienda el taxi: un trayecto de treinta minutos desde el aeropuerto de Chengdú hasta el centro puede costar unos 6 euros o menos.

¿Cuándo viajar?

La mejor época para visitar Sichuan y Chongqing es la primavera y el otoño. Si se prefieren los paisajes nevados, la mejor opción es viajar a finales de enero. El clima es templado y húmedo, con veranos muy calurosos, especialmente en Chongqing, que tiene fama de ser un auténtico horno en los meses de julio y agosto. El cielo suele estar encapotado y la neblina es frecuente durante muchos días del año.

Los habitantes de Sichuan y Chongqing son conocidos por su carácter extrovertido y campechano, aunque las grandes ciudades pueden resultar igual de agitadas que cualquier metrópoli. Si en algún momento la energía urbana resulta abrumadora, lo mejor es sentarse en alguna de las miles de casas de té (cháguǎn 茶馆) y contemplar a los mayores jugando al Mahjong o a las cartas; o bien disfrutar de una sabrosa comida en cualquier restaurante de tapas de Sichuan.

Cinco lugares imprescindibles del alto Yangtsé

1. Ciudad de Chengdú (成都市)

Una de las metrópolis más grandes del oeste de China, con más de 10 millones de habitantes y un importante centro económico y de comunicaciones. Fue la capital del Primer Reino de Shu en el siglo IV a.C. y volvió a serlo en el siglo III d.C. Chengdú es el epicentro de la famosa ópera de Sichuan y alberga la mayor reserva de pandas gigantes en cautiverio del mundo. Al oeste de la ciudad destacan las montañas taoístas de Qingcheng y el Sistema de Irrigación de Dujiangyan, ambos Patrimonio de la Humanidad.

2. Buda Gigante de Leshan (乐山大佛)

Esta colosal estatua del Buda Maitreya se comenzó a esculpir a finales de la dinastía Tang en un acantilado formado por la confluencia de los ríos Min y Dadu, en Leshan. Es la estatua de piedra más grande y alta del mundo y una de las obras premodernas más impresionantes que puede ver cualquier viajero.

3. Ciudad de Chongqing (重庆市)

La antigua capital del Reino Ba, rodeada de colinas y ríos, es la ciudad más grande del suroeste de China, con 18 millones de habitantes en su área metropolitana. Su centro financiero, repleto de rascacielos, convive con decenas de edificios de la época republicana y del período en que fue capital de China entre 1937 y 1945, durante la ocupación japonesa, cuando se convirtió en un gran centro cultural y de las artes escénicas. También conocida como «la ciudad de la niebla», entre sus lugares de interés destacan el mirador de la montaña Nanshan y el pueblo antiguo de Ciqikou.

La región del alto Yangtsé: viajar a Sichuan y Chongqing
Ciudad de Chongqing

4. Montañas Wudang (武当山)

Montañas sagradas del taoísmo, especialmente durante la dinastía Ming, y declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su excepcional combinación de naturaleza y cultura. Influenciado por el taoísmo, fue aquí donde se creó el kung-fu al estilo Wudang y donde aún hoy abundan plantas medicinales de gran valor tradicional.

5. Las Gargantas del Yangtsé (三峡)

Un recorrido impresionante de 192 km del río Yangtsé, que comienza en la ciudad de Baidi y las montañas Wushan en Chongqing, y termina en el paso de Nanjin de la ciudad de Yichang, en Hubei, donde se encuentra la famosa Presa de las Tres Gargantas. A lo largo del trayecto se suceden enormes acantilados y montañas de un intenso verdor que hacen de este recorrido uno de los más espectaculares de China.

Itinerarios recomendados

El territorio del alto Yangtsé tiene aproximadamente el tamaño de Alemania, por lo que los posibles recorridos son casi infinitos. Se proponen cuatro rutas: una general y tres temáticas. Lo ideal es combinar las que mejor se adapten al tiempo disponible y los intereses de cada viajero.

1) Ruta general de Sichuan y Chongqing: el recorrido puede adaptarse desde una estancia de tres días en Chengdú y Chongqing hasta varias semanas. Desde Chengdú, se puede ir al sur hacia el Buda Gigante de Leshan (乐山大佛) y el Monte Emei (峨眉山), o al este hacia Chongqing y la Presa de las Tres Gargantas (三峡大坝). Desde Chongqing también se puede visitar Langzhong (阆中古城) o dirigirse al suroeste hacia Chishui (赤水市) y el bosque de bambú de Shunan (蜀南竹海).

2) Ruta de la cuenca de Sichuan: con foco en la fértil cuenca, desde Chengdú se puede visitar la Base de Pandas Gigantes (大熊猫繁育研究基地), las montañas taoístas de Qingcheng (青城山), el pueblo de Jiezi (街子古镇), la reserva de pandas en libertad de Wolong (卧龙大熊猫保护区), el museo Sanxingdui (三星堆博物馆) y los pueblos antiguos de Pingle (平乐古镇), Luodai (洛带古镇), Huanglongxi (黄龙溪古镇) y Xinchang (新场镇). Hacia el norte, la ciudad antigua de Langzhong y Guangyuan; hacia el sur, el Buda de Leshan, el Monte Emei, el pueblo de Luocheng (罗城古镇) y la ciudad de Zigong (自贡市).

La región del alto Yangtsé: viajar a Sichuan y Chongqing
Montañas Qingcheng shan montañas Sichuan

3) Ruta de las montañas del norte (Badashan): ideal para los amantes de la naturaleza. Desde Chongqing hacia el noreste: la cascada de Wanzhou (万州大瀑布), las gargantas del Yangtsé en Fengjie (奉节县), Baidi (白帝城) y Wushan (巫山县), con posibilidad de hacer un recorrido en barco hasta Yichang (宜昌市). Desde allí, al norte, las montañas taoístas Wudang (武当山). De vuelta a Chongqing se pueden visitar los pueblos antiguos de Shuhe (蜀河古镇) y Houliu (后柳古镇), y descender por Bazhong (巴中市) y el bosque de bambú de la montaña Wufeng (五峰山森林公园).

4) Ruta del sur de Sichuan y Chongqing (ribera sur del Yangtsé): una mezcla de naturaleza y cultura Bashu. Empezando en Chongqing al menos una semana, con visitas a la montaña Nanshan (南山), la Ciudad de los Fantasmas (丰都城), la fortaleza Diaoyu (钓鱼城), los pueblos de Ciqikou (磁器口古镇) y Changshou (长寿古镇), y los paisajes del condado Wulong (武隆县). Hacia el suroeste, Yibing y la gran fábrica de licor baijiu Wuliangye (五粮液); al sur, el bosque de bambú Shunan (蜀南竹海), los pueblos de Bing’an (丙安古镇) y Tucheng (土城古镇) alrededor de Chishui, la cascada de Shizhangdong (十丈洞大瀑布). El recorrido puede terminar en Zunyi (遵义市), en Guizhou.