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Descubre la escritura china: historia, estructura y curiosidades

¿Cuál es la mejor forma de conectar con el mundo asiático? Sin duda, conocer los caracteres chinos es una de las más poderosas. Aprender aunque sea un mínimo de escritura china es la mejor manera de saltar la verdadera Gran Muralla y romper el aislamiento cultural entre Occidente y Oriente a gran escala. En torno a ella siguen surgiendo decenas de mitos y creencias, y existe también una auténtica relación de amor y odio entre sus estudiantes: dificultad o belleza, un sistema imposible de aprender o una estructura ordenada y sorprendentemente lógica.

Lo cierto es que la escritura china es una de las manifestaciones más antiguas y vivas de la cultura del país, y ha influenciado al resto de sus vecinos asiáticos durante miles de años. Saber leer chino clásico y escribir con caracteres era sinónimo de cultura, refinamiento y acceso al conocimiento. A simple vista, la escritura china se distingue de cualquier otro código escrito por su forma y su cantidad. Se trata de un sistema único en el mundo, y China se habría desarrollado de forma muy diferente si hace más de 3.000 años hubiera adoptado otro sistema. ¿Qué tiene esta escritura que la hace tan especial?

Breve historia de la escritura china

La escritura china es la más antigua de todas las que siguen vigentes en el mundo. Los primeros signos escritos con semejanza a los caracteres actuales son las inscripciones en las cerámicas rojas de Yangshao, la cultura neolítica china de entre el 7000 y el 5000 a.C. Muchos expertos ven en estos signos el embrión de lo que sería la escritura china.

Sin embargo, según los hallazgos arqueológicos actuales, los primeros vestigios confirmados de escritura china pertenecen a la dinastía Shang, en torno al año 1300 a.C. El verdadero comienzo de la escritura en Asia Oriental se encuentra en las inscripciones en huesos de animales, principalmente omóplatos y caparazones de tortuga, que servían como oráculo, y en recipientes de bronce para uso ritual. Estos restos son también una gran fuente de información sobre las prácticas religiosas de chamanes y reyes en la época Shang, lo que ha otorgado a la escritura china un halo de respeto y veneración que no ha perdido hasta hoy. Es posible que también se utilizaran tablillas de bambú o seda como soporte, aunque no se han conservado.

En la ciudad de Anyang, provincia de Henan, se encuentra el Museo Nacional de Escritura China. Esta ciudad fue la capital de la dinastía Shang, razón por la que en sus excavaciones se han hallado cientos de los primeros registros escritos del chino.

¿Dibujos o escritura?

Las inscripciones más antiguas demuestran que la escritura china tuvo un origen pictográfico: las primeras grafías intentaban ser una representación visual de los objetos que designaban, algo común a casi todos los sistemas de escritura, aunque algunos hayan evolucionado hasta convertirse en alfabetos.

Pero no toda la realidad puede representarse con dibujos. ¿Qué pictograma usarían para plasmar conceptos como «miedo», «pasado» o «crecer»? La escritura china tuvo que evolucionar para poder expresar todos los elementos del habla. Surgieron así las representaciones abstractas o ideogramas, y más tarde los compuestos semánticos: caracteres nuevos formados por la suma de significados de dos o más pictogramas o ideogramas.

La característica más importante de una escritura desarrollada es que intenta reflejar fielmente los elementos de una lengua hablada más que transmitir significados visuales. Por eso se crearon los caracteres pictofonéticos o fonogramas: compuestos por una parte semántica, que indica el campo de significado del carácter, y un elemento fonético, que proporciona una pronunciación aproximada.

Es un error frecuente afirmar que la escritura china se basa en pictogramas. En realidad, solo el 4% de los caracteres proceden directamente de pictogramas e ideogramas, mientras que la gran mayoría son fonogramas. La escritura china tiende a ser eminentemente fonética, con un añadido valor simbólico acumulado a lo largo de miles de años de historia. Por eso es importante hablar de caracteres chinos, sinogramas o hanzi, y no de «pictogramas chinos».

Escritura china

Hanzi: cómo reconocerlos

Los caracteres chinos o hanzi (汉字 hànzì), conocidos como hanja (한자) en coreano, kanji (漢字) en japonés o chữ hán en vietnamita, son la base de la escritura en Asia Oriental. A diferencia del japonés o el coreano moderno, el chino se escribe únicamente con estos caracteres. Existen también muchas otras lenguas de la familia sinotibetana que los utilizan para representar su propio idioma.

A lo largo de la historia de la escritura china se han desarrollado distintos estilos caligráficos, que siguen empleándose en obras de arte y que los calígrafos más experimentados dominan en más de uno. Estos estilos ayudan a entender la evolución del sistema, desde las inscripciones primitivas en hueso hasta un código capaz de codificar el lenguaje por completo.

Los caracteres que más se usan hoy en Asia Oriental están basados en el estilo regular (kǎishū 楷书), que comenzó a desarrollarse a finales de la dinastía Han. Todos comparten una misma estética y una norma fundamental: no basta con reproducir un carácter, hay que hacerlo siguiendo un orden y unas reglas determinadas, para que cada trazo ocupe su lugar y el conjunto sea legible.

¿De qué están formados los caracteres chinos?

Los trazos

Desde el punto de vista estructural, los caracteres chinos están constituidos por unidades elementales llamadas trazos (笔画 bǐhuà): líneas trazadas con un solo movimiento continuo de la mano, sin levantar el bolígrafo o el pincel del papel. Las formas más comunes son puntos, líneas y ganchos. En la escritura china regular, los trazos son rectos y angulosos; la curva es poco frecuente y no existen circunferencias.

Aunque existen alrededor de 30 trazos distintos, todos se forman a partir de 8 trazos básicos. El carácter yǒng (永) es uno de los primeros que se aprende en caligrafía regular precisamente porque los contiene todos.

Aprender a escribir los trazos en la dirección, el orden y el tamaño correctos es fundamental por razones tanto estéticas como prácticas: permite escribir más rápido, facilita la búsqueda en diccionarios y ayuda a comprender la escritura cursiva.

El orden de los trazos

El orden de los trazos es un componente esencial de la escritura china. Ayuda a mecanizar la escritura y favorece la memorización. Si los caracteres se escribieran de forma aleatoria, la falta de lógica interna dificultaría enormemente su aprendizaje.

La estructura en el espacio

Los hanzi simples o independientes (独体字 dútǐzì) están formados por un único elemento y son, en general, pictogramas o ideogramas: 水, 火, 木, 日, 山, 人. Los hanzi compuestos (合体字 hétǐzì) están formados por más de un elemento independiente, distribuidos en el espacio según estructuras fijas. Las más comunes son: de izquierda a derecha (como en 秋 非 明), de arriba abajo (como en 思 空 意 昌) y cerradas o circundantes (como en 国 医 区 病 遂).

Por muy complejo que parezca un carácter, siempre puede descomponerse en partes más pequeñas hasta llegar a los trazos básicos.

Radicales y componentes fonéticos

Buena parte de los caracteres chinos están formados por dos tipos de unidades internas: los radicales, que aportan información sobre el significado del carácter, y los elementos fonéticos, que indican vagamente su pronunciación. Existen 214 radicales y 850 componentes fonéticos.

La combinación de ambos es un recurso mnemotécnico fundamental para aprender la escritura china. La siguiente tabla ilustra cómo un mismo elemento fonético (方 fāng) origina caracteres distintos según el radical que lo acompañe:

CarácterSignificadoRadicalSignificado del radicalElemento fonéticoPronunciación
訪Interrogar言Decir方Fāng
房Casa户Puerta方Fáng
坊Aldea土Tierra方Fāng
仿Imitar人Persona方Fáng
枋Sándalo木Árbol/Madera方Fāng
肪Grasa月Carne/Luna方Fáng
紡Hilar糸Seda方Fáng

Más curiosidades sobre la escritura china

La cantidad de caracteres usados en China ha crecido constantemente a lo largo de la historia. El Gran Diccionario de Chino Moderno (1990) recoge un total de 56 000 caracteres chinos, aunque solo el 10% se usa con asiduidad en la actualidad.

Un ciudadano chino con educación media conoce entre 3 000 y 3 500 caracteres, incluyendo varios cientos empleados como nombres propios de personas o lugares. Los especialistas en historia o lengua clásica deben conocer muchos más.

Todos los hanzi son diferentes entre sí. Los hay muy simples, de apenas un par de trazos, y otros que superan los 50. Ninguno se repite.

Aprender escritura china no es tan difícil como parece. Una vez se conocen sus características y grafías básicas, cualquier persona puede hacerlo. La estética y la memorización dependerán del tiempo y la dedicación que se invierta en practicar. Además, la caligrafía china se ha convertido en un arte en China, Japón y Corea: muchas escuelas ofrecen cursos especializados y numerosas personas la practican como una forma de relajar y equilibrar la energía de la mente y el cuerpo.